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lunes, 28 de septiembre de 2009

Un enfoque humanista en psicología.


Carl RogersInfluyente psicólogo en la historia estadounidense, quien junto a Abraham Maslow llegaría a fundar el enfoque humanista en psicología. Su método terapéutico, la terapia centrada en el cliente, o terapia no directiva, parte de la hipótesis central de que el individuo posee en sí mismo medios para la autocomprensió n y para el cambio del concepto de sí mismo, de las actitudes y del comportamiento autodirigido (Pezzano, 2001). El terapeuta debe proporcionar un clima de actitudes psicológicas favorables para que el paciente pueda explotar dichos medios. Dos rasgos principales de la terapia centrada en el cliente son:

a.. La confianza radical en la persona del cliente (paciente).
b.. El rechazo al papel directivo del terapeuta.
Para Rogers el ser humano nace con una tendencia realizadora que, si la infancia no la estropea, puede dar como resultado una persona plena: abierta a nuevas experiencias, reflexiva, espontánea y que valora a otros y a sí mismo. La persona inadaptada tendría rasgos opuestos: cerrada, rígida y despreciativa de sí mismo y de los demás.

Rogers insiste en la importancia que tienen las actitudes y cualidades del terapeuta para el buen resultado de la terapia: las tres principales son la empatía, la autenticidad y la congruencia.

La diferencia con Maslow es que a su proceso de autorrealización lo considera constante y continuo.

Rogers sostiene que la crianza y sobre todo el papel de la madre es un factor básico para lograr una personalidad adulta.

De 1942 en su Counseling and Psychotherapy, funda las bases de su client-centered therapy o Terapia centrada en el cliente, piedra angular del movimiento de la Psicología Humanista (Pezzano, 2001). La Psicoterapia de Rogers se centra en la persona, que él llama cliente y no paciente, porque no es pasivo sino activo y responsable en el proceso de mejorar su vida, debiendo decidir conscientemente y racionalmente qué está mal y qué debe hacer al respecto. El terapeuta es como un confidente o consejero que escucha y alienta en un plano de igualdad, con una actitud comprensiva, entendiéndolo. A esta actitud que debe tener terapeuta la denomina "encuentro".

Fue partícipe y gestor instrumental en el desarrollo de la terapia no directiva, también conocida como Terapia centrada en el cliente, que renombró como Terapia centrada en la persona. Esta interesante teoría es conocida por sus siglas en inglés PCA "Person-Centered Approach" o enfoque centrado en la persona (Pezzano, 2001). Sus teorías abarcan no sólo las interacciones entre el terapeuta y el cliente, sino que también se aplican a todas las interrelaciones humanas. La terapia rogeriana contrasta con las perspectivas psicológicas freudianas y las sociales de Alfred Adler y de Albert Bandura, por el uso preferente de la empatía para lograr el proceso de comunicación entre el cliente y el terapeuta o, por extensión, entre un ser humano y otro.

ENFOQUE CENTRADO EN LA PERSONA

Carl Roger dejó el papel de terapeuta frío y rígido del terapeuta pasivo y obtuvo grandes resultados, mediante esta práctica encontró actitudes que son necesarias para promover el desarrollo humano, estas son:

a.. La Congruencia hacia el otro: Esto se refiere a que la persona debe negar lo menos posible lo que esta experimentando al relacionarse con su cliente, es necesario que se de cuenta de lo que esta pasando en esa relación, no tomar una actitud defensiva, tratar de estar en contacto consigo mismo para poder expresarse cuando considere que es significativo para el trabajo que se esta haciendo o para su paciente. Roger proponía que esta actitud que tomara el profesional hacia su cliente, facilitaría su trabajo para que el paciente se diera cuenta también de su propia experiencia.
b.. Otra de las actitudes que propuso fue la Consideración Positiva: se refiere a despojarse de los juicios, considerando a las personas que irán aumentando con mayor conocimiento del otro, cuando el paciente logra captar esta aceptación, también es capaz de darse cuenta que se le tiene confianza y fe y así logra sentirse en libertad de ser lo que es.
c.. La última es la empatía: se habla de tener la capacidad de ponerse verdaderamente en el lugar de la otra persona, de visualizar al mundo como la otra persona realmente lo ve, sin perder la cualidad de uno mismo.
Estas actitudes tienen un doble objetivo, por un lado el de generar un ambiente promotor de crecimiento y por otro el de enseñarle al otro a ser así consigo mismo, es decir, a ser empático, aceptante y congruente consigo mismo. Si este aprendizaje se logra, va a poder fluir y desarrollarse mucho más; ya que la posibilidad que maneja Rogers es que nosotros nos hemos detenido en nuestro crecimiento porque hemos tenido que ser como no somos; hemos tenido que desviar nuestra tendencia natural a satisfacer nuestras necesidades hacia la complacencia y satisfacción de las necesidades de otros.


Framento de Teorías y Técnicas del HumanismoPor: Perla Anahí Bouret Andrade, Magaly Álvarez Rivera, Martha Mallely García Rodríguez, María Jose González González, Victoria Eunice Hernández Hernández, Anaereida Eduvigis Martínez Montoya, Martha Janet Meza Magallanes, Yali de Anahí Vargas Arreola.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Más, acerca de la empatía.



Probé de no reírme de las actuaciones humanas, de no llorarlas, de no odiarlas, sino de entenderlas." (Spinoza, Tractatus Politicus, I, IV.)


El que escucha algo que a lo mejor no le agrada tiene que saber que todos vivimos en mundos completamente diferentes y que lo que la otra persona manifiesta es únicamente su punto de vista.

Si viéramos las cosas así, no buscaríamos posiciones de defensa ni nos sentiríamos tan asustados y desvalidos ante lo que interpretamos como crítica de los demás.

La empatía, ponerse en el lugar de los otros es imprescindible para interactuar de un modo respetuoso y efectivo.

Las opiniones y acciones de los demás parten de su propio modo, de su mundo único , particular por ello es que no tienen que ver con "ataques personales".Las mismas están basadas en su opinión, su historia, su educación. creencias,experiencias,etc.

lunes, 24 de agosto de 2009

Dice Carl Rogers acerca de la empatia...


Dice Carl Rogers sobre la empatía….:” Hay que esforzarse en vivenciar la situación y los sentimientos de la otra persona, procurar introducirse dentro de ella hasta el punto de poder intuir aquello que ella misma no ve.
¿Hasta qué punto eso puede ser una técnica factible de ser enseñada?
Más bien depende de la sensibilidad innata del terapeuta, que le hace posible quedarse en blanco, abrirse totalmente al otro de modo que resuene en él, como si se hubiese transformado en una antena parabólica.
Esta comprensión empática exige no olvidar que se trata de los sentimientos de otra persona y no de los nuestros. Si lo que escuchamos tiene alguna relación con problemas o sentimientos nuestros, es muy fácil identificarse con ellos y sufrir el dolor del otro como si fuera nuestro.
Lo ideal es poder entrar en el mundo privado del otro y ver sus sentimientos y motivaciones, sin juzgar ni evaluar, tal como él los ve.
Moverse en ese ámbito con delicadeza, sin pisotear conceptos o valores que son importantes para él. Se trata de percibir intuitivamente, no sólo aquellas experiencias que para él son conscientes, sino también esas otras que percibe apenas en forma velada y confusa.
Según decía Rogers: «Cuando la persona se da cuenta de que se le ha oído en profundidad, se le humedecen los ojos... Es como si un prisionero encerrado en una mazmorra - o un sepultado vivo - consiguiera por fin comunicarse con el exterior. Simplemente eso le basta para liberarse de su aislamiento. Acaba de convertirse de nuevo en un ser humano.»
A menos que nos autodestruyamos, nos deslizaremos inevitablemente hacia un mundo nuevo, a pesar de todas las actuales perturbaciones. Ellas forzarán una transformación hacia un sistema nuevo, más coherente.
Un renovado amor por la naturaleza y por cada persona, una comprensión de la unidad espiritual del universo, parecen emerger con esta nueva visión del mundo.
Avizoro un mundo donde haya lugar para una persona más completa e integral. Esta es, al menos, mi más profunda esperanza.»

jueves, 11 de junio de 2009

Más acerca del Counseling.

La identidad de los Counselors, el ECP y otros modelos:

¿Cuál es nuestra impronta?por Lic. Andrés Sánchez Bodas

Hace tiempo que nos venimos preguntando sobre la Identidad del Counseling como profesión, razón por la cual hemos realizado tres Foros Nacionales y hemos escrito varios artículos y textos. También cuando referimos a los Malos entendidos sobre el Counseling (Revista Enfoque Humanístico Nº 14 de Diciembre de 2002, y reproducido a su vez en mi libro “Qué es el Counseling”, como apéndice final), lo hicimos con la idea de aclarar estos temas.
Hoy dedico este escrito a uno de ellos, la con-fusión ( en el sentido de comprenderlos como lo mismo) del Counseling con el ECP.
Es obvio que esta tiene sus razones en que la formación eje que brindamos es desde esa línea de pensamiento acerca de la persona, pero una cosa es ser Counselor que toma al ECP como su eje, y otra es que elija otra manera de ejercer la profesión. De hecho hay Counselors gestálticos, sistémicos, psicodramatistas, focusers, y obviamente quienes adhieren a nuestro Enfoque Holístico Centrado en la Persona.
El sentido de esta nota es pues facilitar la aclaración y profundización de esta temática.
El Counseling es una profesión, el ECP un movimiento ideológico dentro del humanismo.
El Counseling, como relación de ayuda, tiene por objetivos la prevención, la resolución de conflictos y el desarrollo / despliegue personal. Como sabemos puede aplicarse en la asistencia a personas, grupos, familias, instituciones educativas, organizaciones laborales, ámbitos pastorales,y o comunitarios, entre otras instancias y especialidades.
Si bien el ECP surgió inicialmente como un modo de hacer Psicoterapia, posteriormente amplió sus horizontes teóricos y metodológicos hacia las relaciones humanas en general.
De allí que de llamarse en un principio Psicoterapia no-directiva, culminó en un Enfoque Centrado en la Persona.
Como tal, posee algunos principios básicos que lo identifican, así como distintos modos de aplicarse o integrarse a otras modalidades, y según su nombre lo indica, centrándose en las necesidades del asistido u orientado, sea una persona o una agrupación.

Existen tantos modos de interpretar el ECP como también los hay del Psicoanálisis, del Marxismo, o del Existencialismo, para dar algunos ejemplos de distintas disciplinas.
Carl Rogers, Sigmund Freud, Karl Marx, Kierkegaard o Heidegger, pensaron y escribieron lo que pensaban, sentando las bases de modelos ideológicos. Incluso ellos mismos transitaron etapas distintas, habiendo adeptos a una u otra etapa de cada uno, e incluso reformadores posteriores, que se consideran pertenecientes a esas modalidades de pensar, pero que dan sus propios modos de entender.
Alguien se dice del ECP, Psicoanalista, Marxista, Existencialista, en tanto adhiere a ciertos principios básicos inmutables que dan esa identidad, pero luego agrega su propia impronta.
Esto produce rispideces, conflictos, discusiones, pero en tanto se respeten las ideas básicas, todo confluye en una misma dirección, a pesar de los mencionados matices diferenciales.
Nadie puede considerarse Psicoanalista si no adhiere por ejemplo a la idea de Inconsciente, del Complejo de Edipo, de Transferencia.
Nadie puede llamarse Marxista si no toma en cuenta el materialismo dialéctico, la lucha de clases y la idea de plusvalía, entre otros conceptos claves.
Nadie puede llamarse Existencialista si no piensa que la Existencia precede a la esencia, que el Hombre es un Ser para la muerte y padece de angustia existencial, o si no considera la idea de libertad, decisión y responsabilidad.

Por supuesto ninguno puede decirse del ECP, sino considera:
- El concepto de no directividad en el sentido que la dirección del proceso está en gran parte”direccionalizada” por el consultante.
- El centramiento en la persona, el grupo, o la Institución, que consultan.
- La tendencia al crecimiento o actualizante.
- El marco actitudinal de empatía, autenticidad, y aceptación incondicional como bases para una relación facilitante.
- La teoría de la Personalidad, formación del Self o Noción de sí mismo.
- Los conceptos vinculantes de Funcionamiento Optimo o Distorsionado.
Podría agregar que seguiría “perteneciendo” al ECP, aún cuando cuestione o enriquezca estos conceptos, pero los tome en cuenta para su ejercicio profesional.
El Counseling, al menos el que nosotros entendemos y enseñamos, posee una peculiaridad que lo diferencia notoriamente de otros abordajes de las relaciones de ayuda:
- Apunta a la prevención y promoción del desarrollo humano personal
- Posee como eje de su accionar profesional la resolución de problemas hacia un cambio favorable para el/los consultante/s, en un tiempo relativamente breve, desde una entrevista única hasta un proceso acotado en un tiempo que se prefija.
- Engloba su tarea en el marco de facilitar transformaciones positivas para los consultantes, sean estos una persona, un grupo, o una institución.
- Orienta su mirada hacia el desarrollo y despliegue de las potencialidades humanas.
- Posee, en síntesis, una profunda impronta filosociopsicoeducativa.
De tal modo que si ha elegido el ECP como modo básico de comprometerse en la ayuda y el centrarse en las necesidades del otro, debe adecuarse a las mismas y al “contrato” de ayuda que se establece.
Por ello, y sin violar los ejes básicos del ECP, habitualmente los Counselors incorporan otros recursos, tales como los Cognitivos, los Gestálticos, el Psicodrama, el Focusing, el Ensueño Despierto y trabajos corporales.
Así, para evitar confusiones, introduje el término de Enfoque Holístico Centrado en la Persona, que desarrollo en el último capitulo de mi libro “Que es el Counseling”.
Quiero decir, con esto, que el eje es el ECP, y que se integra desde allí modalidades que facilitan la tarea de la ayuda.
Lo mismo debe ocurrir cuando se trabaja en una Empresa, una Institución Educativa, un espacio Pastoral o Comunitario. Allí, una vez más, sé redescubre el aspecto integrador que posee esta profesión, que la define y le da su identidad.
Los Psicólogos hacen Psicoterapia, lo cual implica un modelo médico curativo.
Si utilizan el ECP en esa dirección, se encuentran con algunas dificultades o incongruencias que deben sortear. A tal punto es así, que a veces me pregunto porque se dicen psicoterapeutas, si ello va en contra de lo que nos delegó Carl Rogers.
En mi caso, que soy Lic. en Psicología, he abandonado el rol de psicoterapeuta y asumido el de Facilitador de procesos de ayuda.
En esto me siento más cerca de los verdaderos Psicoanalistas, que se han alejado del modelo médico, aunque no coincida con ellos en su epistemología de lo humano.
Necesito aclarar que no voy a la etimología de la palabra Psicoterapia, sino a su uso en las prácticas de consultorio, sean privadas, para prepagas, obras sociales y hospitales.
Las palabras adquieren su significado en concordancia con el uso que de ellas se hace, y de allí la legalización de las distintas profesiones: la psicoterapia ( ayudar, servir, aliviar el sufrimiento psíquico), esta reglamentada como una disciplina del curar, y es precisamente este modelo médico al que no adhieren los counselors.
Más claro aún, un Psiquiatra ( que es Médico), cuando trabaja como tal, al diagnosticar y por ello medicar, puede utilizar el ECP como modo de vínculo, pero su accionar es muy distinto a la de las dos profesiones que antes mencioné.
Hablando con algunos de ellos, que adhieren seriamente al ECP, me dicen que cuando medican lo hacen centrados en su consultante, integrando ese modelo médico al enfoque.
Una colega de ustedes ( la Counselor Claudia Berneman) ha denominado “ reflejo químico” a este modo de medicar, lo cual me parece un interesante aporte a nuestros primos los Psiquiatras del ECP.
Alejándonos de las disciplinas de la ayuda, algo similar podríamos decir de educadores o docentes, asistentes o trabajadores sociales, expertos en relaciones humanas y laborales, que utilizan el ECP, lo adecuan a sus disciplinas.
Es obvio que estas reflexiones exceden la intención de esta nota. Solo las he agregado para poder aclarar mejor los distintos modos de integrar el Movimiento ECP a las distintas disciplinas, y en lo que aquí nos importa, al Counseling.
Es posible que en la tarea de Desarrollo y Despliegue personal se pueda encontrar algo de similitud entre lo que hace un psicólogo (cuando se dedica a ello) y un counselor. Sin embargo, según venimos observando desde que existe el Counseling en Argentina, puede verificarse una diferencia de estilos profesionales propias de cada profesión, que fueron muy bien determinadas por el Lic. Juan Carlos Lombardini cuando en el contexto de la mesa redonda de nuestras Primera Jornadas Nacionales de Counseling, explicó los motivos por los cuales él deriva a sus consultantes a Counselors ( ver nota Revista Enfoque Humanístico Nº 16 de noviembre 2003), a pesar de ser Psicólogo.

Estoy convencido que el Counseling ha encontrado un modo propio de utilizar el ECP, integrándolo a la peculiaridad de sus incumbencias profesionales. Esto pasa por la formación, la práctica y el compromiso que se asume de entrada, y que implica en definitiva un “ser en el mundo” específico de la ayuda que lo determina.
Sabemos que un proceso propiamente de Counseling, puede ser experiencial, pero fundamentalmente, si se atiene a sus objetivos, debe resultar en cambios cognitivos conductuales que den cuenta de la transformación a la cual se aspira.
Esto no lo convierte en cognitivo conductual, en el sentido de adherir a ese movimiento de lo psicológico, pero si lo obliga a introducir o agregar un accionar más directo en sus intervenciones.
Integrar recursos a una impronta vincular tal como la ideó Carl Rogers, es lo que hacen la mayoría de los Counselors. De allí su cada vez más solicitada inserción.Si esto es ECP o no, si adhiere más a Carkuff o Sánchez Bodas que a Rogers, es tema de debate en Foros y Encuentros, pero de lo que no hay duda es que se trata de un modo que ha dado identidad al Counseling, y que por allí está transcurriendo.

jueves, 4 de junio de 2009

Comunicacion no violenta

Comunicación no violenta (CNV) es un modelo desarollado por Marshall Rosenberg que busca que las personas se comuniquen entre sí de manera efectiva y con empatía. Enfatiza la importancia de expresar con claridad observaciones, sentimientos, necesidades y pedidos a los demás de un modo que evite el lenguaje evaluativo o que rotule o defina a los interlocutores o a terceros.
Los que usan comunicación no violenta (también llamada "comunicación empática") consideran que todas las acciones se originan en un intento de satisfacer necesidades humanas, pero tratan de hacerlo, evitando el uso del miedo, la culpa, la vergüenza, la acusación, la coerción o las amenazas. El ideal de la CNV es que las propias necesidades, desos, anhelos, esperanzas no se satisfagan a costa de otra persona. Un principio clave de la comunicación no violenta que facilita esto es la capacidad de expresarse sin usar juicios sobre lo que está bien o mal, sobre lo que es correcto o incorrecto, por eso se pone el acento en expresar sentimientos y necesidades, en lugar de críticas o juicios.
Rosenberg, formado como psicólogo clínico, ha aplicado el modelo de comunicación no violenta en programas de paz en
Ruanda, Burundi, Nigeria, Malasia, Indonesia, Sri Lanka, Medio Oriente, Serbia, Croacia, e Irlanda. Rosenbert eligió el nombre comunicación "no violenta" para referirse a la filosofía de Gandhi del ahimsa o no violencia.

viernes, 29 de mayo de 2009

"Cuando pienso, no existo" Valles habla de Carl Rogers

En esta entrevista, el sacerdote jesuita Carlos G. Vallés cuenta cuáles fueron las enseñanzas que cosechó luego de haber vivido por más de 50 años en la India.Por Ignacio Escribano"Hemos olvidado la sabiduría animal, el instinto de los sentidos y el contacto con la naturaleza. Al pensar, perdemos contacto con el cuerpo, con la totalidad; es decir, dejamos de ser." Con un sosiego inalterable y contagioso -inusualmente contemplado en estos tiempos- dice el sacerdote jesuita español Carlos González Vallés, de 75 años. Matemático, y autor de numerosos libros sobre espiritualidad, Vallés ingresó a la Compañía de Jesús en 1941 y, cinco años más tarde, fue destinado a la ciudad cosmopolita de Ahmedabad, en la India, su residencia desde hace más de cincuenta años. Allí adquirió las experiencias de vida y la sabiduría de hindúes, mahometanos, jainistas, budistas, parsis y animistas. -¿Cuál fue la primer gran enseñanza que cosechó en la India?-Al llegar al Oriente -con las categorías aristotélicas occidentales tan de molde, en donde todo pasa por la mente- me encuentro con la historia de un monje zen que viaja a Europa desde el Japón y, al escuchar el famoso: "Pienso, luego existo", de Descartes, se echa a reír. Y exclama: "Pero si cuando pienso, no existo". Esto es algo que comencé a aprender allí, "de Suez para allá", como decimos, y aún lo estoy aprendiendo.-Algo similar propone Ernesto Sábato al escribir: "Nuestra cultura occidental, desde Sócrates para acá, dio una importancia capital a la razón, olvidando que apenas sirve para la lógica y las matemáticas".-Estoy totalmente de acuerdo, siendo matemático como soy. O lo que ha dicho Picasso, con gracia, respecto de las computadoras: "Son inútiles, no sirven más que para dar respuestas lógicas". Y volvemos a lo mismo: buscamos respuestas que no se corresponden con la totalidad de nuestro ser. -Sin embargo, vivimos en un mundo hipercompetitivo que valora el raciocinio en forma desmedida.-Algo de eso hay. Empecemos por lo competitivo que define a nuestra sociedad: los exámenes, conseguir el puesto... el compañero de curso es amigo y enemigo: si él gana el puesto lo pierdo yo. Es una realidad tremenda.-Es el otro o yo, no el otro y yo.-Eso me recuerda uno de los principios más bellos que aprendí en la India, que es precisamente el polo opuesto de esa constante necesidad de tener más y más, y dice: "Si puedo pasar sin ello, si no lo necesito, lo dejo".-¿Se está refiriendo usted al concepto oriental de desapego?-Así es. "Soltad las amarras y encontrarás la paz." El desapego es la gran virtud india. Hacer lo que haga falta, pero con las manos abiertas. El apego implica, en cambio, agarrar, no soltar. Ese es el mayor obstáculo a la felicidad del hombre. -Cómo definiría al amor: ¿por el apego o el desapego? -El gran enemigo del amor es el apego. El ser posesivo. Cuando uno siente que lo quieren poseer tiende naturalmente a reaccionar en contra, a separarse. Entonces, uno lucha por la posesión del otro y, el otro, por ser libre. Eso no ocurre cuando en la relación amorosa existe una entrega total y, al mismo tiempo, el espacio de libertad que la otra persona necesita.-Ahora, esa armonía difícilmente exista si cada miembro de la pareja no ha logrado desarrollar, en primer lugar, su propia autonomía, es decir, responderse a sí mismo, "¿quién soy, cómo soy, qué quiero ser?", el ancestral "conócete a ti mismo".-De acuerdo totalmente. Si no sé quién soy, si estoy en duda, no me puedo abrir a alguien porque voy a tener miedo. Pero en la medida en que uno se sepa y se posea -humildemente, porque siempre estamos descubriéndonos a nosotros mismos-, podrá abrirse. El que está un poquitín más seguro puede adquirir más riesgos.-Carl Rogers (psicólogo fundador de la terapia de corte humanista más utilizada en la actualidad) sostenía: "Soy lo suficientemente bueno si tan sólo puedo serlo abiertamente" .-Es una gran postura. Él la llama congruencia, yo diría transparencia, esto es, poder manifestarme tal cual soy. Fritz Perls, otro gran psicólogo, se refiere a Rogers como San Carl Rogers.-Pero Rogers confesó ser ateo: ¿un santo que no cree en Dios?-Un dicho sufí reza: "Un santo es santo hasta que se entera de que lo es." Yo no diría que Rogers era ateo. Se puede no mencionar a Dios por su nombre, no ir a la Iglesia, pero el que respeta a los demás, con el cariño que él lo hacía, está admitiendo en su corazón a la realidad máxima de la Creación: la persona humana. -En sus libros usted menciona, una y otra vez, la aceptación de los propios sentimientos.-En forma incondicional. Y a estar dispuesto a descubrirlos, vivir con ellos y hasta decirlos, si uno lo juzga conveniente. Acepta, entiende por dentro, sé transparente. El sentimiento no es ni bueno ni malo. Sentir odio a una persona, en sí, no condena. Otra cosa es dejarse llevar por ello, consentir, fomentar; pero que yo sienta... no hay problema con ello.-El problema es que nos enseñan a interpretar la realidad en blanco o negro, sin matices.-Khrishnamurti decía bellamente: "Escucha el deseo de tu corazón, como escuchas el viento entre los árboles". Al escuchar esas palabras entendí el concepto de libertad responsable. Los deseos están ahí, como el viento entre los árboles: no te dejes llevar por ellos, pero tampoco te culpes por lo que sientes. -El sentimiento de culpa, casi una constante en la tradición judeocristiana, puede interferir negativamente en el bienestar individual y colectivo.-Sí. Enormemente. El complejo de culpa, cuando se exagera, hunde y quita esa alegría de ser uno mismo. La culpa puede hacer un daño enorme. Cuenta Albert Ellis, el creador de la terapia racional-emotiva, que la mayoría de sus pacientes consultan, en definitiva, por el complejo de culpa que llevan a cuestas. -Aristóteles enseñaba que los sentimientos provienen del hígado, el pensamiento del corazón y que el cerebro, un órgano refrigerante, no hace más que enfriar todo ese fuego que circula por la sangre.-Está en la Biblia: el órgano de los sentimientos es el hígado. Yo usaría las palabras castellanas, hermosas: las entrañas, las vísceras. El cuerpo piensa, siente y refleja tanto, como y junto con la cabeza. Me contaron de un científico que solía repetir: "El cuerpo no me sirve más que para sostener a la cabeza". Es muy triste. Al quedarnos sin sentidos, nos encontramos sin sentido en medio de la vida.Datos sobre el entrevistado Carlos González Vallés nació en España en 1925, ingresó a la Compañía de Jesús en 1941 y, cinco años más tarde, fue destinado a la India, donde regentó la cátedra de Ciencias Exactas en la Universidad de San Javier, en Ahmedabad, India, hasta su jubilación en 1985.Durante varios años vivió como huésped ambulante, mendigando hospitalidad de casa en casa en los barrios pobres de Ahmedabad, lo que le proporcionó un conocimiento directo y una experiencia valiosa del modo de vivir y entender la vida de hindúes, mahometanos, jainistas, budistas, parsis y animistas que se dan cita en esa ciudad cosmopolita. Dicha experiencia enriqueció profundamente su cultura, y le inspiró para escribir libros en inglés y castellano que fomentan, de acuerdo con el Concilio Vaticano II, el encuentro de las culturas. Actualmente continúa residiendo en la India, desde donde sale para dictar conferencias y cursos en diferentes países, principalmente, latinoamericanos. Para recuadro:-En la India representan las deidades con ambas manos abiertas.-Y levantadas. Hay una leyenda preciosa de un devoto que todos los días le ofrecía cosas a Dios: monedas, frutos, flores... Y Dios no lo aceptaba. Hasta que por fin le preguntó: "Señor, qué es lo que queréis." Y Dios le respondió: "Lo que quiero no son vuestras manos llenas de cosas, que me impiden verlas, sino vacías y abiertas".

martes, 19 de mayo de 2009

Carl Rogers

Biografía de Carl Rogers, padre del Enfoque Centrado en la Persona.

Carl Rogers nació el 8 de enero de 1902 en Oak Park, Illinois, un suburbio de Chicago, siendo el cuarto de seis hijos. Su padre fue un exitoso ingeniero civil y su madre ama de casa y devota cristiana. Su educación comenzó directamente en segundo grado, ya que sabía leer incluso antes de entrar en parvulario.
Cuando Carl tenía 12 años, su familia se trasladó a 30 millas al oeste de Chicago, y sería aquí donde pasaría su adolescencia. Con una estricta educación y muchos deberes, Carl sería más bien solitario, independiente y auto-disciplinado.
Fue a la Universidad de Wisconsin a estudiar agricultura. Más tarde, se cambiaría a religión para ser religioso. Durante esta época, fue uno de los 10 elegidos para visitar Beijing para el “World Student Christian Federation Conference” por 6 meses. Carl nos comenta que esta experiencia amplió tanto su pensamiento que empezó a dudar sobre algunas cuationes básicas de su religión.
Después de graduarse, se casó con Helen Elliot (en contra de los deseos de sus padres), se mudó a Nueva York y empezó a acudir al Union Theological Seminary, una famosa institución religiosa liberal. Aquí, tomó un seminario organizado de estudiantes llamado “Why am I entering the ministry?” Debería decirles que, a menos que quieran cambiar de carrera, nunca deberían asistir a un seminario con tal título. Carl nos cuenta que la mayoría de los participantes “pensaron en salirse inmediatamente del trabajo religioso”.
La pérdida en la religión sería, por supuesto, la ganancia de la psicología: Rogers se cambió al programa de psicología clínica de la Universidad de Columbia y recibió su PhD en 1931. No obstante, Rogers ya había empezado su trabajo clínico en la Rochester Society for the Prevention of Cruelty to Children (Sociedad Rochester para la Prevención de la Crueldad en los Niños). En esta clínica, aprendería la teoría y aplicaciones terapéuticas de Otto Rank, quien le incitaría a coger el camino del desarrollo de su propia teoría.
En 1940, se le ofreció la cátedra completa en Ohio. Dos años más tarde, escribiría su primer libro “Counseling and Psychotherapy”.(Todos los títulos de sus libros en castellano, lo situaremos al final del capítulo. N.T.). Más tarde, en 1945 fue invitado a establecer un centro de asistencia en la Universidad de Chicago. En este lugar, en 1951, publicó su mayor trabajo, la Terapia Centrada en el Cliente, donde hablaría de los aspectos centrales de su teoría.
En 1957, volvió a enseñar en su alma mater, la Universidad de Wisconsin. Desafortunadamente, en ese momento había serios conflictos internos en el Departamento de Psicología, lo que motivó que Rogers se desilusionara mucho con la educación superior. En 1964, aceptó feliz una plaza de investigador en La Jolla, California. Allí atendía terapias, dio bastantes conferencias y escribió, hasta su muerte en 1987.


TeoríaLa teoría de Rogers es de las clínicas, basada en años de experiencia con pacientes. Rogers comparte esto con Freud, por ejemplo, además de ser una teoría particularmente rica y madura (bien pensada) y lógicamente construida, con una aplicación amplia.
Sin embargo, no tiene nada que ver con Freud en el hecho de que Rogers considera a las personas como básicamente buenas o saludables, o por lo menos no malas ni enfermas. En otras palabras, considera la salud mental como la progresión normal de la vida, y entiende la enfermedad mental, la criminalidad y otros problemas humanos, como distorsiones de la tendencia natural. Además, tampoco tiene que ver con Freud en que la teoría de Rogers es en principio simple.
En este sentido, no es solo simple, sino incluso ¡elegante! En toda su extensión, la teoría de Rogers está construida a partir de una sola “fuerza de vida” que llama la tendencia actualizante. Esto puede definirse como una motivación innata presente en toda forma de vida dirigida a desarrollar sus potenciales hasta el mayor límite posible. No estamos hablando aquí solamente de sobreviviencia: Rogers entendía que todas las criaturas persiguen hacer lo mejor de su existencia, y si fallan en su propósito, no será por falta de deseo.
Rogers resume en esta gran única necesidad o motivo, todos los otros motivos que los demás teóricos mencionan. Nos pregunta, ¿por qué necesitamos agua, comida y aire?; ¿por qué buscamos amor, seguridad y un sentido de la competencia? ¿por qué, de hecho, buscamos descubrir nuevos medicamentos, inventar nuevas fuentes de energía o hacer nuevas obras artísticas?. Rogers responde: porque es propio de nuestra naturaleza como seres vivos hacer lo mejor que podamos.
Es importante en este punto tener en cuenta que a diferencia de cómo Marlow usa el término, Rogers lo aplica a todas las criaturas vivientes. De hecho, algunos de sus ejemplos más tempranos ¡incluyen algas y hongos!
Piénsese detenidamente. ¿No nos sorprende ver cómo las enredaderas se buscan la vida para meterse entre las piedras, rompiendo todo a su paso; o cómo sobreviven los animales en el desierto o en el gélido polo norte, o cómo crece la hierba entre las piedras que pisamos?
También, el autor aplica la idea a los ecosistemas, diciendo que un ecosistema como un bosque, con toda su complejidad, tiene mucho mayor potencial de actualización que otro simple como un campo de maíz. Si un simple bichito se extinguiese en un bosque, surgirán otras criaturas que se adaptarán para intentar llenar el espacio; por otro lado, una epidemia que ataque a la plantación de maíz, nos dejará un campo desierto. Lo mismo es aplicable a nosotros como individuos: si vivimos como deberíamos, nos iremos volviendo cada vez más complejos, como el bosque y por tanto más flexiblemente adaptables a cualquier desastre, sea pequeño o grande.
No obstante, las personas, en el curso de la actualización de sus potenciales, crearon la sociedad y la cultura. En sí mismo esto no parece un problema: somos criaturas sociales; está en nuestra naturaleza. Pero, al crear la cultura, se desarrolló una vida propia. En vez de mantenerse cercana a otros aspectos de nuestras naturalezas, la cultura puede tornarse en una fuerza con derecho propio. Incluso, si a largo plazo, una cultura que interfiere con nuestra actualización muere, de la misma manera moriremos con ella.
Entendámonos, la cultura y la sociedad no son intrínsecamente malas. Es un poco como los pájaros del paraíso de Papúa en Nueva Guinea. El llamativo y colorido plumaje de los machos aparentemente distrae a los depredadores de las hembras y pequeños. La selección natural ha llevado a estos pájaros a cada vez más y más elaboradas alas y colas, de forma tal que en algunas especies no pueden ni siquiera alzar el vuelo de la tierra. En este sentido y hasta este punto, no parece que ser muy colorido sea tan bueno para el macho, ¿no? De la misma forma, nuestras elaboradas sociedades, nuestras complejas culturas, las increíbles tecnologías; esas que nos han ayudado a prosperar y sobrevivir, puede al mismo tiempo servirnos para hacernos daño e incluso probablemente a destruirnos.

martes, 5 de mayo de 2009

Counseling o Consultoría Psicológica.

Nuestro Counseling es Holístico y Centrado en la Persona

Por: Lic. Andrés Sánchez BodasLa Psicología Humanística, haciendo eje en el Enfoque Centrado en la Persona (ECP), e integrando holísticamente recursos provenientes de la primera, es el modelo desde el cual creé e implementé el primer plan de estudios (en 1986) para dictar el Counseling en la Argentina, aprobado oficialmente en 1992.
Este plan fue evaluado positivamente en el Congreso internacional de Counseling, realizado en la sede de la UNESCO en París en 1998, como uno de los mejores y más completos.
¿Desde donde surgió esta síntesis?, ¿Y de que se trata?
Cuando comencé a pensar como enraizar una profesión de la ayuda como el Counseling (que no existía en nuestro país) con una mirada humanística existencial, fue obvio e indiscutible para mí (aún lo sigue siendo), que debía darle un fuerte basamento en las últimas consideraciones de Carl Rogers acerca de su enfoque, desde las cuales abría un abanico de posibilidades nuevas para enriquecerlo.
EN EL DESARROLLO DE CARL ROGERSNuestro mentor ideológico ha sido un genio creador, y como tal evolucionó en sus ideas, las transformó, integrando dialécticamente en cada una de sus etapas de pensamiento lo que ante riormente conceptualizaba con lo que iba observando, tanto en su práctica clínica como en el devenir paradigmático de las ciencias. Desde una inicial manera de definirse como no directivo,luego centrado en el cliente y por último centrado en la persona, cada etapa fue integrando la anterior,dejándo su legado, su posta, para que los que pretendemos seguirla continuemos pensando como Ser, y desde allí, como hacer de nuestra profesión una modalidad que facilite el crecimiento personal delos que nos consultan.Nadie que se denomine Psicoanalista se queda con el primer Freud, el de la libido, o el del consciente, pre consciente e inconsciente, sin integrarse al del Yo Ello Superyo, o el de las pulsiones de vida o de muerte, o a los aportes de Melanie Klein, y otros, hasta llegar a Lacan.
Nadie que se denomine Conductista, se queda con el primer Watson, al que sin negarlo, por el contrario basándose en él, se llega a Skinner, Bandura, Lazarus, y al actual cognitivismo conductual.
Desde una base inicial el pensamiento crece, se transforma, y cambia hasta alcanzar una forma teórico práctica que da cuenta del presente desde el cual se lo piensa y ejerce.
Quizás terminemos volviendo a los presocraticos o a los chinos, quizás se trate del eterno retorno, que esté ya dicho todo y lo único que hacemos es reformularlo en concordancia con los distintos tiempos que vamos transitando, no lo sé. Pero lo que hoy nos incumbe es el último Rogers, aquel que abre el camino hacia lo transpersnal desde un paradigma holístico, en el marcode una práctica del chequear percepciones y la integración de recursos como manera de realizarlo.
QUE NOS BRINDA EL ULTIMO ECP

Una postura existencial no directiva, desde la cual nuestro lugar es el de facilitar que el otro que nos consulta encuentre sus propios recursos, desde ellos resuelva sus problemas, y despliegue sus potencialidades.
Una hipótesis motivacional fundada en la noción de tendencia formativa del Universo.
Un modelo sobre la formación y el funcionamiento de la persona.
Un marco actitudinal necesario centrado en la persona y estructurado alrededor de conceptos como: empatía, incondicionalidad, congruencia y noción de sí mismo.
Un modelo de acción basado en el chequeo perceptual, que despliega en una práctica todo lo anterior.
QUE NOS APORTA EL EHCP
Un reconocimiento del ECP como esencial para abordar la escucha y facilitar procesos de ayuda ínter e intrapersonales.
Un enriquecimiento basado en los nuevos paradigmas de la ciencia , una salida hacia lo transpersonal alejándonos de una mirada individualista, cerrada en nociones como las de autorrealización, autoactualización y autoestima, en un encuentro con otros creadores de la psicología humanística, que aportan miradas y recursos para brindar una ayuda más eficiente, que se van delineando en el marco de las sesiones o entrevistas de consulta.
Cuando un Counselor Humanístico se dispone a la escucha para ayudar a sus consultantes, lo hace desde una postura existencial no directiva, desde allí se centra en la persona y su problema (¡basta de separarlos porque en la consulta son un todo!), actualizando ante el otro un vínculo que integra lo experiencial y lo cognitivo ya que ambos aspectos son esenciales para la ayuda.. No escucha al cuerpo o a la mente, sino al todo que somos al mismo tiempo que somos siendo. Recurre para hacerlo a una actitud incorporada en su ser persona profesional, basada en la empatía, la incondicionalidad y la autenticidad.
Actúa profesionalmente chequeando percepciones, refleja, brinda respuestas de seguimiento empático, ofrece alternativas como recursos gestálticos, psicodramáticos, imaginarios, experienciales ( Focusing, Corporales) cuando de común acuerdo con su consultante considera que pueden ser útiles para explorar mejor y avanzar en el proceso de desarrollo que busca este último. Porque de esto se trata, de facilitar desde lo que se es y se sabe hacia el que pide ayuda desde lo que es y sabe de sí mismo. Y esto incluye también, aunque a esta altura parezca obvio, brindar información, orientar, ante la necesidad de hacerlo en cuanto la demanda de consulta lo implique.
En tanto la no directividad integrada a la autenticidad son los ejes de cualquier encuentro que se precie de serlo, en una profesión de la ayuda las partes del vínculo (consultor y consultante) deben entregar de sí mismos lo que son para alcanzar la plenitud de un proceso que depende de ambos.
Eso incluye que el counselor disponga de su persona profesional con todo lo que posea para hacerlo, siempre basándose en la idea de que su función es la de facilitar, orientar y ayudar a encontrar las alternativas y recursos que posee el consultante, sin negar que también puede aportar los propios desde lo educativo, preventivo u orientador..
Esto que se es y se hace como Counselor es ofrecido al consultante poco a poco en un camino de exploración y búsqueda cada vez más comprometido, o tan comprometido como este quiera serlo o estarlo, sabiendo que de él depende hasta donde quiere llegar.
BASTA DE
- Separar cuerpo de mente, valorizando uno por sobre el otro, cuando todos sabemos a esta altura que es una separación cartesiana, que ha sido superada por
que somos uno, ni cuerpo ni mente, sino un uno organísmico. Disociar cuerpo, mente, experiencia, cognición , todas palabras que refieren a separaciones con
ceptuales, quizás necesarias para explicar procesospero que no se dan en el vivir existencial que somos siendo cada día es un grave error.
- Pensar que esta mal que integremos un recurso porque este emergió de la necesidad del Counselor y no del consultante. Si estamos hablando de un proceso vincular circular en donde las partes disponen de sus si mismos para facilitar el proceso del que pide ayuda, es obvio que desde allí se disparan los chequeos perceptuales. Todo chequeo es un recorte que cada uno hace desde el ser es percibiendo, y si se poseen recursos más acá o más allá de los verbales, estos
enriquecen y amplían las posibilidades de busqueda., siempre y cuando no se utilicen para dirigir esta búsqueda hacia el propio camino del Counselor. Claro, por supuesto siempre y cuando no se utilicen para dirigir esta búsqueda hacia el propio camino del counselor.
- Separar persona de problema. Hay que estar centrados en la persona y no en los problemas. Quizás fue necesario conceptualizarlo para distinguirse de otras líneas de abordaje que olvidaban a la persona y su objetivo era encontrar "remedios" para aliviar o resolver el problema. Aquí nuevamente el paradigma holístico nos dice que ese es otro recorte innecesario a esta altura de las ciencias humanas. Las personas somos lo que somos haciendo lo que somos, y dentro
de esos " haceres " que somos están los problemas o conflictos que llevamos a consulta.
Estar centrados holísticamente en la persona es tomarla con todo lo que esta es y viene a vernos para que la ayudemos, con su presente, su historia, su futuro su entorno, sus problemas. Pensar que hay modalidades mejores o peores. El EHCP nos hace percibir que uno ayuda con lo que es y sabe como un todo organísmico profesional,Algunos de nosotros integra más fluidamente una modalidad u otra y desde allí ayuda mejor. La formación que he creado y brindamos en la carrera, siendo teórico práctica, se apuntala en ambas instancias, buscando sentido en la posibilidad de que cada egresado encuentre su propia manera de ser un profesional del Counseling.Este, nuestro enfoque del Counseling Humanístico, Holístico y ciertamente centrado en la Persona, abre un abanico de alternativas enriquecedoras alejadas de todo purismo ortodoxo, en tanto posee como eje una creencia que lo sustenta: disponer de quien uno es profesionalmente para ayudar desde una escucha activa y comprometida, despojándose paulatinamente del poder, para que el otro que nos consulta encuentre el propio, y desde
allí despliegue su potencial de recursos personales.
Lic. Andrés Sánchez Bodas
Introductor y Creador de la Carrera de Counseling en Argentina

viernes, 17 de abril de 2009

Procesos de Consultoría Psicológica..

CONSULTORIA PSICOLOGICA-COUNSELING
Te ofrezco un espacio para acompañar, facilitar y promover:
-Procesos de Cambio.
-Resolución de Conflictos y Crisis.
-Bienestar con uno mismo y con los demás.
-Toma de Decisiones.
-Despliegue Personal y Vincular.



Adolescentes-Adultos.
Orientación a Padres.
Grupos de Reflexión.

Procesos Breves.

Clr. Marta Finelli .Consultora Psicológica-Counselor.
A-1048.RM998/92.
Informes
mefinelli@hotmail.com

miércoles, 15 de abril de 2009

¿Qué es el Counseling o Consultoría Psicológica?

¿Qué es el Counseling o Consultoría Psicológica?

El counseling es una profesión que facilita procesos de cambio a personas, parejas, familias y/o grupos dentro del marco de la normalidad, para la promoción del bienestar individual y relacional desde la prevención.El rol del counselor es acompañar y facilitar a los que consultan para que se conecten con quienes son, con su esencia, hacia donde quieren ir, reconozcan sus recursos internos, descubran sus potencialidades y las desarrollen, dentro de las siguientes áreas: duelos, crisis vitales/accidentales, conflictos personales/relacionales/laborales, educacionales/pastorales, de desarrollo personal.Un counselor esta preparado desde su formación, para delimitar su competencia y derivar, si es preciso hacerlo, a otro profesional, así como trabajar inter y transdisciplinariamente formando parte de equipos de trabajo a los cuales aporta la cualidad de su rol.El counseling es una profesión en si misma que facilita al consultante vivir de una manera más satisfactoria y plena.
El Counseling en argentina se basa en: la filosofía existencialista, la psicología humanística, la sociología y la antropología.
Considera al hombre como un ser libre y responsable para resignificar experiencias dolorosas del pasado y poder enfrentar de un modo más adecuado la realidad que transita.Del consultante se esperará, entonces, que se encuentre dispuesto a revisar sus actitudes y conductas y a asumir la responsabilidad que esto implica. Es tarea del Counselor facilitar la ocurrencia de ese marco.
Antecedentes Históricos:
El Counseling nace como disciplina en EE.UU. y Europa (Bélgica, Francia, Inglaterra, Rusia y Noruega) hace más de cincuenta años. Los primeros consejeros en Norteamérica se dedicaron a la orientación vocacional y laboral, por lo que se los llamaba "vocophers" y "guías vocacionales" a partir de 1905. Luego el asesoramiento se extendió al área de Higiene Mental y Prevención, para más tarde en 1958, mediante la Ley Nacional de Defensa y Educación, instalarse también en la educación.

Historia de la Carrera:· El Lic. Sánchez Bodas, Elena Frezza y Marta von Frangel fundaron Holos, Centro Argentino de Psicología humanística y Counseling (A-1048)-En 1992 el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación oficializa la carrera (Res. Ministerial Nª 998/92)

· Según la Resolución Ministerial Nª 998/92 refrendada definitivamente en 1998 (Res. DGEGP Nª 212/98) la competencia del título de Consultor Psicológico, definida en el apartado 4.2.es la siguiente:



“Establecer relaciones de ayuda psicológica interventivas y preventivas, en las que el consultor sirviéndose de la comunicación lingüística sobre la base de recursos provenientes de la psicología humanística.
Intenta en un lapso relativamente corto, promover en una persona o grupos normales, desorientados, sobrecargados, confundidos o en crisis, procesos de aprendizaje, de autoayuda su competencia operativa y el desarrollo de sus potencialidades. Esta tarea se puede realizar en forma independiente o en relación de dependencia.
Este siglo XXI, es considerado “el siglo de la prevención”.
El Counseling o consultoría psicológica se ocupa básicamente de esta ardua tarea que es la de prevenir, la de promover salud, la de bien estar yo, bien estar tú y por ende bien estar nosotros.


Especializaciones:

-Desarrollo Personal.
-Educacional.
-Pastoral.
-Organizacional-Laboral.

NUEVO TALLER PARA REGALARTE !!!!!!