martes, 17 de noviembre de 2009

Las personas....


“Las personas son tan hermosas como las puestas de sol, si se les permite que lo sean.
En realidad, puede que la razón por la que apreciamos verdaderamente una puesta de sol, es porque no podemos controlarla." -

Carl Rogers

viernes, 13 de noviembre de 2009

Escuchar a nuestras emociones y pensarlas es tan saludable....!


Aliviar un corazón atribulado parece ser un gran remedio.

La confirmación científica de James Pennebaker, psicólogo de la Southern Methodist University, que ha demostrado en una serie de experimentos que hacer que la gente hable de los pensamientos que más la afligen tiene un beneficioso efecto médico.

Su método es notablemente sencillo: le pide a la gente que escriba entre quince y veinte minutos al día, sobre alguna preocupación dominante en ese momento.
El efecto de esta confesión es sorprendente: mejora la función inmunológica, disminuyen considerablemente las visitas a centros de salud en los seis meses posteriores, disminuye el ausentismo laboral, e incluso mejora la función enzimática del hígado.

Además, aquellos cuyos escritos presentaban más pruebas de sentimientos turbulentos mostraban las más marcadas mejorías de la función inmunológica.

Una pauta específica surgía como la forma "más sana" de ventilar los sentimientos conflictivos: al principio expresando un elevado nivel de tristeza, de ansiedad, de ira... de cualquier sentimiento que el tema pueda provocar; luego, en el curso de los días siguientes, tejiendo una narración y encontrando o significado en el trauma o el tormento.
Por supuesto, ese proceso parece relacionado con lo que sucede cuando la gente explora esos conflictos en la psicoterapia.

En efecto, de los descubrimientos de Pennebaker surge una razón por la que otros estudios muestran que los pacientes médicos a los que se administra psicoterapia, además de una cirugía o del tratamiento médico, suelen mejorar más notoriamente desde el punto de vista médico que aquellos que sólo reciben tratamiento médico.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El proceso personal de crecer.



El Maestro siempre permitía que cada cual creciera a su propio ritmo.

Que se sepa, nunca pretendió "presionar" a nadie. Y él mismo lo explicaba con la siguiente parábola.


"Una vez, un hombre observaba cómo una mariposa luchaba por salir de su capullo, con demasiada lentitud para su gusto, entonces trató de ayudarla soplando delicadamente.
Y en efecto, el calor de su aliento sirvió para acelerar el proceso.
Pero lo que salió del capullo no fue una mariposa, sino una criatura con las alas destrozadas."
Cuando se trata de crecer, concluyó el Maestro, no se puede acelerar el proceso, porque lo único que puede conseguirse es abortarlo.


Anthony de Mello.


martes, 10 de noviembre de 2009

El lenguaje de las emociones.


La ansiedad es el temor al daño o a la pérdida.

El daño o la pérdida llevan al enojo.

El enojo contenido lleva a la culpa.

La culpa no aliviada lleva a la depresión.




Dr. David Viscott

viernes, 6 de noviembre de 2009

Qué te pasa con eso que te pasa?


Una señora vive a la orilla de un río y se queja a la policía de que unos jovenzuelos se bañan desnudos delante de su casa.

El inspector manda a un subalterno que diga a los chicos que no se bañen delante de la casa, sino río arriba donde ya no hay casas.

Al cabo de unos días, la dama llama de nuevo por teléfono: los jóvenes nadan todavía al alcance de la vista.

El policía vuelve y los manda más arriba. Unos días des¬pués, la señora indignada acude otra vez al ins¬pector y se queja: «Desde la ventana del desván todavía puedo verlos con unos prismáticos».


Uno puede preguntarse: ¿Qué hará la dama, cuando finalmente ya no pueda ver a los chicos desde su casa?


Tal vez dará un paseo río arriba, o tal vez le baste la seguridad de que en alguna parte hay quién se baña desnudo.


O tal vez podría averiguar qué le pasa con eso que le pasa?

lunes, 2 de noviembre de 2009

Defender la alegria!


Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas


defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera


defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino


defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza


defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho


defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar y también de la alegría.

Mario Benedetti

NUEVO TALLER PARA REGALARTE !!!!!!