jueves, 10 de septiembre de 2009

La Inteligencia Emocional en la Salud.


Ya desde la antigua intuición de los fundadores de la medicina y llegando al hoy con las innumerables estadísticas realizadas, el tema de la influencia que tienen las emociones en la salud humana está siempre presente.
En la eterna lucha contra las enfermedades, nunca debemos olvidar que lo que comemos es casi con certeza menos importante que lo que ‘nos está comiendo’.
Las emociones positivas previenen enfermedades, o una vez que éstas se han manifestado, pueden contribuir a su curación, y las emociones negativas ayudan a contraer enfermedades. Cuando tenemos la actitud mental correcta podemos escapar al ataque cardíaco, vencer al cáncer y sobrevivir a las plagas.
La salud mental es la medicina más poderosa que tenemos y la más olvidada de todas las terapias del siglo XX.
Algunas actitudes emocionales -tales como el temor, la amargura, la ira, el resentimiento- producen un efecto dañino en el cuerpo. Otras promueven la felicidad, el bienestar y aumentan la resistencia a la enfermedad. Y aun cuando en presencia de una enfermedad declarada, los datos clínicos a nivel mundial confirman los beneficios médicos de los sentimientos positivos y el poder curativo del apoyo emocional proporcionado por las personas que rodean a un paciente, desde los familiares más íntimos hasta los profesionales que trabajan en el área de la salud y tienen contacto con él. Tal es el poder de las emociones en nuestra salud, tanto la física como la psicológica.
Bien podemos reconocer que, más allá de las cuantiosas investigaciones y estadísticas modernas que confirman este principio, filosóficamente nos sigue alcanzando, para sintetizar, la vigencia del ‘mens sana in corpore sano’ que nos legaron los antiguos griegos y romanos.
Las emociones están presentes en nuestra vida y no las podemos crear a voluntad. Lo que sí podemos hacer es registrarlas, escucharlas y aprender a hacer algo positivo con ellas.
Trabajando la propia inteligencia emocional podremos vivir más sanos, plenos y felices.

Clr. Marta Finelli

lunes, 7 de septiembre de 2009

Acerca de los elogios.


Algunos psicólogos cuestionan el uso indiscriminado de los elogios, a los que consideran una técnica que puede ocasionar diferentes problemas en los niños.
Desde este punto de vista, se piensa que el elogio es una forma de manipularles.

Por ejemplo, se llega a alabar a los niños para que se porten bien y dejen ‘tranquilos’ a los adultos. Es lo que se ha llamado “control con cubierta de azúcar”.
Además, los elogios y alabanzas hacen a los niños dependientes de la aprobación de los adultos. Los niños pueden así acostumbrarse a hacer las cosas que les gustan a los mayores, no las que ellos realmente juzguen como buenas.
El problema es que tampoco los elogios les hacen sentirse seguros, ya que les obligan a depender de la opinión de otros, por lo que tienen que recurrir a buscar más elogios para sentir (una falsa) seguridad.
Puede incluso llegarse a que los niños hagan las cosas para obtener alabanzas, sin importarles lo bueno de la acción.

Por ejemplo, un niño puede compartir algo con un compañero buscando una alabanza del maestro, más que el hecho de que el otro niño se sienta bien. Esto podría hacer que en la vida adulta, cuando ya no escuche el “Muy Bien”, esas conductas no se lleven a cabo.
Desde esta posición de crítica a los elogios, se está de acuerdo con el apoyo y el estímulo a los niños, no por cómo se comportan sino porque ‘simplemente son’, es decir se defiende el apoyo y el afecto continuamente, no sólo cuando o con la condición de que hagan lo que se les pida o les parezca bien a los adultos.
Esta postura es crítica sobre todo con el uso manipulador de los elogios, no tanto con los elogios en sí mismos.

Como alternativa propone lo siguiente:
-Describir la conducta o el producto realizado por el niño hará que éste se pueda sentir orgulloso: “Ese paisaje que has dibujado está lleno de detalles…”
-Hacer preguntas, también puede servir de estímulo: “¿Qué es lo que más te gusta de lo que dibujaste?”

Referirse al hacer del niño e invitarlos a que ellos mismos lo observen y opinen también.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Pensamientos y frases.


"El ingrediente más importante
en la fórmula del éxito
es saber cómo entenderse con la gente"


Theodore Roosevelt

jueves, 3 de septiembre de 2009


Has notado amigo, que cuando penetras en el bosque la primera vez hay una atmósfera extraña, como si la naturaleza, los árboles, no quisieran que entres.

Vacilas y dices "está bien", y entras silenciosamente.
Al segundo día la resistencia es menor y al tercero ha desaparecido...
Si eres sensitivo, eres sensitivo para todo...
Si yo tuviera esposa, hijos, un trabajo, aún así tendría dos horas de ocio. Y en esas dos horas me entregaría al miedo, al dolor, al deseo, al proceso de pensar.
Trabajaría en ello, le daría todo lo que tengo, esas horas se convertirían en toda mi vida...
Nunca debes permitir que alguien tenga poder sobre tí...
y no debes tener poder sobre nadie más.



Krishnamurti

martes, 1 de septiembre de 2009

NUEVO TALLER PARA REGALARTE !!!!!!